Una consulta de imagen no empieza cuando te sientas frente a mí: empieza en tu armario, en las fotos que guardas y en las prendas que ya no usas pero no te atreves a soltar. Esta guía resume lo que conviene tener a mano para que la primera sesión rinda de verdad.
Trabajo con estética rock, glam y moda de autor, así que no busco uniformarte ni acercarte a lo que dicta la temporada. Lo que necesito es entender tu contexto: qué piezas te representan hoy, cuáles descartaste y por qué, y qué referencias visuales te mueven. Con eso construimos un punto de partida real, no una idea abstracta de estilo.
Tres cosas que siempre pido antes de la cita
Primero, un inventario rápido de tu armario. No hace falta que lo fotografíes todo: basta con las prendas que más usas y las que guardas por nostalgia. Segundo, un puñado de imágenes que te gusten, aunque no sean de moda: un cartel de concierto, un fotograma de película, una portada de disco. Tercero, una idea clara de qué necesitas cubrir: una sesión de fotos, un videoclip, un look para tocar en directo o simplemente un cambio de imagen personal.
Si vienes con una prenda concreta que quieres customizar —una chaqueta de cuero, una camiseta de segunda mano— tráela contigo o mándame fotos del estado real, incluidos los desperfectos. La textura del material y el tipo de costura cambian mucho el resultado final, y prefiero verlo antes de proponer parches, pintura o tachuelas.
Qué ocurre durante la sesión
La primera consulta dura alrededor de una hora y media. Hablamos de tu relación con la ropa, de lo que evitas ponerte y de lo que repites sin pensar. También revisamos juntos las referencias que trajiste y las contrasto con tu tipo de cuerpo, tu rutina y el entorno donde vas a lucir esas prendas. No hay una talla única de estilo: hay coherencia entre lo que eres y lo que proyectas.
Al final de la sesión te llevas un resumen con direcciones concretas: qué prendas conservar, cuáles transformar y qué piezas buscar en tiendas vintage o de segunda mano. Si el encargo incluye customización, te dejo un presupuesto cerrado y un plazo estimado según la complejidad del trabajo.
¿No sabes qué formato se ajusta a tu proyecto?
Si dudas entre una consulta puntual, una sesión completa o dirección de vestuario para un rodaje, te explico las diferencias y los plazos de cada opción.
Ver formatos de trabajo
La próxima vez que reserves una cita, no necesitas preparar nada perfecto. Solo trae lo que tengas, aunque sea un cajón de prendas que ya no te pones. De ahí se construye más de lo que imaginas.